Educación Infantil

Primera etapa educativa

Los primeros años de vida de nuestros hijos son la base para el desarrollo integral de los niños. Por ello, nuestro profesorado, altamente cualificado, asume el compromiso de garantizar un entorno de aprendizaje seguro fomentando la curiosidad por descubrir e investigar lo desconocido.

La semilla de la excelencia

En esta primera etapa escolar, Alminar apuesta por una metodología de base constructivista, en la que el alumno es el elemento central del proceso de aprendizaje estableciendo vínculos afectivos con los demás a la vez que adquiere hábitos elementales de salud y bienestar.

Son objetivos prioritarios de Alminar en esta primera etapa educativa contribuir al desarrollo de la propia autonomía y dirigir de manera adecuada el proceso de socialización.

Innovación en la Educación

Nuestro programa de alto nivel académico, bicultural y bilingüe (50%) ofrece una inmersión lingüística en inglés. Se utilizan aulas especializadas en español y en inglés para contextualizar claramente el aprendizaje de ambas lenguas.

En las aulas se ha buscado un ambiente lúdico, lleno de luz y color, donde los niños se encuentren cómodos, con el mobiliario más adecuado a su edad y necesidades. Todas las clases están dotadas de pantallas interactivas digitales.

El juego, como instrumento de aprendizaje, es un factor metodológico determinante en esta etapa. Canciones, rimas, poemas, diálogos, dramatizaciones, juegos, coreografías sencillas se entrelazan en el día a día para facilitar el aprendizaje y el desarrollo de habilidades y destrezas.

Programa desarrollo Psicomotriz

Dentro de la jornada escolar todos los niños reciben clase de Natación dos horas a la semana en la piscina climatizada y aprenden a nadar en el colegio. Integrada en el horario lectivo se encuentra también la Psicomotricidad, que contribuye al desarrollo integral de las capacidades del individuo (motor, afectivo, social y cognitivo) y a un mejor conocimiento de sí mismo y de su entorno.

Nuestros profesores trabajan en pequeños grupos para poder asegurar un entorno afectivo y la dedicación personal que cada niño necesita para su correcto crecimiento emocional. Imprescindible, la presencia de logopeda, PT y el trabajo del Departamento de Orientación para diagnósticos y abordaje de necesidades específicas de aprendizaje.