Los alumnos de infantil y primer ciclo de primaria celebran el día del juguete en sus aulas.

El día del juguete celebrado después de las vacaciones proporcionó un escenario perfecto para reafirmar las amistades. Los niños de infantil y primer ciclo de primaria compartieron sus juguetes favoritos de navidades. Se convierte en una jornada de aprendizaje, risas y crecimiento para nuestros pequeños exploradores.

Esta actividad no es simplemente un día de diversión, es una ventana abierta a un mundo de desarrollo integral que abarca aspectos emocionales, sociales y cognitivos.

Celebrar el día del juguete proporciona una oportunidad única para fomentar habilidades sociales cruciales. Al compartir sus juguetes, los niños aprenden sobre cooperación, empatía, respeto y trabajo en equipo. Estas habilidades son esenciales para construir relaciones saludables y contribuyen al bienestar emocional a lo largo de la vida.  

La asamblea se convirtió en un espacio donde cada niño tuvo la oportunidad de compartir y contar la historia detrás de su juguete. Este acto no solo promovió la expresión oral, sino que también fortaleció la habilidad de escuchar y mostrar interés por las experiencias de los demás.

El acto de compartir se convirtió en una joya preciosa que todos nuestros pequeños alumnos y alumnas pudieron descubrir. Cada niño tuvo la oportunidad de mostrar su juguete, enseñando a los demás sobre sus intereses y creando un vínculo especial entre ellos. Esta experiencia refuerza la idea de que, al compartir, no solo damos, sino que también recibimos amor y amistad.

La diversidad de juguetes que trajeron los niños reflejó la riqueza de nuestras experiencias individuales. Desde juguetes tradicionales hasta lo más innovadores, exploramos y celebramos la diversidad de intereses y culturas en nuestras aulas. Esta experiencia no solo educó, sino que también fomentó la aceptación y el respeto mutuo.

El juego es una herramienta fundamental en estas edades ya que desempeña un papel crucial en el desarrollo integral de los niños. Más allá de la diversión, el juego contribuye a diversas áreas de crecimiento, estimulando habilidades físicas y mentales.

Mas allá de la enseñanza formal, el día del juguete dejó recuerdos preciosos. Cada interacción, risa y momento compartido contribuyó a la construcción de recuerdos que formarán parte de su experiencia escolar y ayudará a fortalecer la conexión con sus compañeros.

En resumen, el día del juguete fue más que un día de juegos; fue una oportunidad para aprender, crecer y fortalecer la comunidad en el aula.